¿Porqué es tan difícil obtener ayuda para el diagnóstico y tratamiento del vaginismo?

¿Porqué es tan difícil obtener ayuda para el diagnóstico y tratamiento del vaginismo?

 

La ayuda profesional no está siempre accesible.

El vaginismo es lo suficientemente raro, por lo que muchos médicos nunca han oído de él o tienen muy poca experiencia con el diagnóstico o tratamiento.

 

¿Por qué sienten algunas mujeres que sus médicos no entienden su padecimiento?

El vaginismo es un trastorno que con frecuencia ‘pasa desapercibido’ por la práctica médica general. Es posible que mujeres simplemente no reciban la atención que necesitan o en muchos casos inicialmente experimenten un consejo de diagnóstico o tratamiento incorrecto de parte de médicos que simplemente no están familiarizados con el padecimiento. Como el vaginismo se considera estar en ‘menos del 1% de la población’, la mayoría de los médicos no están entrenados para detectarlo o ni siquiera están familiarizados con él. Además, como en el vaginismo pareciera no haber un padecimiento físico evidente, algunos médicos sienten que este es un padecimiento que sería manejado mejor por otras especialización de la salud. Desafortunadamente, como resultado, algunas mujeres se quedan sintiendo que las profesiones médicas no entienden el vaginismo, que el problema es intratable, o que existen pocas opciones de tratamiento.

 

Barreras Para Obtener Ayuda de Especialistas Médicos Con Conocimiento en el Vaginismo

Muy aparte de que en ocasiones es difícil encontrar a profesionales que estén familiarizados con el vaginismo, existen otras barreras para obtener atención de especialistas con conocimiento del vaginismo. La obtención de un diagnóstico y de un tratamiento de calidad de parte de un médico u otros especialistas puede verse obstaculizada por una serie de factores incluyendo:

  • Escasez mundial de especialistas o clínicas calificadas en el diagnóstico y tratamiento del vaginismo
  • Largas listas de espera para nuevos pacientes; algunos especialistas reportan esperas en exceso de seis meses
  • Incumplimiento con los requisitos exigidos de las clínicas especializadas. Los procesos de tamizaje pueden ser limitantes por definición y descalifican a algunos posibles paciente.
  • Costo – los costos de tratamiento por especialista puede a veces ascender hasta $10,000 USD y más en ciertos casos (haciendo del autotratamiento la única opción económicamente accesible para algunas mujeres)
  • El margen disponible de tratamiento puede ser inconveniente o demasiado reducido para algunas mujeres
  • Falta de acceso al tratamiento para mujeres en áreas remotas o en países cerrados
  • Si hubo un previo problema al haber recibido un diagnóstico incorrecto o un tratamiento poco delicado que resultó en la pérdida de confianza en los profesionales médicos u otros profesionales, entonces podría haber una falta de disposición en volver a buscar ayuda profesional
  • Otros retos personales o emocionales que inhiban a las mujeres en su búsqueda de tratamientos, tales como pena o vergüenza

 

El Enfoque de Autoayuda

Nosotros promovemos y creemos en la efectividad e invaluable auxilio de los profesionales de la medicina con conocimiento para elaborar tratamientos individuales basados en las circunstancias personales únicas de una mujer. Sin embargo, también entendemos qué tan difícil es obtener ayuda de un profesional con conocimiento. Sin importar cuán difícil, vergonzosa, inconveniente o lejana sea su situación, el programa de autoayuda trae información y tratamiento directamente a la mujer, permitiéndole buscar auxilio a pesar de sus circunstancias. El programa empodera a cada mujer a entender su padecimiento y le auxilia a encontrar las soluciones de tratamiento adecuadas para resolver el vaginismo.

Aunque la situación ideal para las parejas es tener a un especialista disponible para guiarlos a través de un tratamiento individualizado, la efectividad de la autoayuda es indiscutible. De acuerdo a las estadísticas, la autoayuda también ha sido respaldada por estudios tales como los de Schnyder, Schnyder-Luthi, Ballinari, & Blaser, 1998 y Lankveld, Everaerd, & Grotjohann, 2001.

 

Bibliografía

  1. Lankveld, J., Everaerd, W., & Grotjohann, Y. (2001). Cognitive-behavioral bibliotherapy for sexual dysfunctions in heterosexual couples: A randomized waiting-list controlled clinical trial in the Netherlands. J Sex Res, 38(1), 51-67.
  2. Schnyder, U., Schnyder-Luthi, C., Ballinari, P., & Blaser, A. (1998). Therapy for vaginismus: In vivo versus in vitro desensitization. Can J Psychiatry, 43(9), 941-44.

 


 

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